Sistemas antiparasitarios
Un sistema antiparasitario trata las perturbaciones eléctricas que contaminan la alimentación de un sistema hi-fi: estas interferencias de alta frecuencia (EMI y RFI) inyectadas en la red eléctrica por las fuentes de alimentación conmutadas, la iluminación LED, los motores o los dispositivos digitales del hogar. El principio consiste en filtrar este ruido antes de que llegue a la electrónica de audio, donde puede colarse en la alimentación de los componentes y enturbiar la reproducción. Coexisten dos enfoques. El filtrado en serie inserta componentes en el recorrido de la corriente para bloquear las frecuencias parásitas, eficaz pero susceptible de limitar la dinámica si está mal calibrado. El filtrado en paralelo se conecta junto a la señal y absorbe los parásitos sin situarse en el paso de la corriente, un enfoque pasivo que no modifica la forma de onda. La mejora depende del estado de la red: una instalación próxima a fuentes de ruido o en una línea compartida se beneficia más que un circuito ya limpio. Un punto que conviene tener presente: estos dispositivos tratan el ruido procedente de la red eléctrica, no el que los equipos se devuelven entre sí ni el captado por la antena. Queda por distinguir la función: filtrar el ruido, proteger contra los rayos y regular la tensión son tres funciones distintas que una misma caja no siempre cumple. Para un tratamiento completo de la red eléctrica, un acondicionador de red combina filtrado y regulación, una regleta con protector contra sobretensiones añade protección contra sobretensiones, y la alimentación de cada componente pasa por un cable de alimentación blindado.










