Estados Unidos
ES
Presupuesto
Contacto
Cuenta
Cesta

Un auricular open-ear se lleva sin insertar nada en el conducto auditivo: el altavoz permanece situado delante de la oreja o apoyado sobre la sien, dejando el canal libre. El sonido llega por el aire (conducción aérea) o por los huesos del cráneo (conducción ósea) según los modelos. Como resultado, se escucha la música y el entorno al mismo tiempo, sin aislarse del tráfico, de un compañero o de un aviso. Este formato prioriza la seguridad y el confort más que el aislamiento: nada presiona dentro de la oreja, desaparecen el calor y la sensación de taponamiento, un punto a favor en jornadas largas y para los oídos sensibles a los intraauriculares. La contrapartida es clara. Sin sellado, los graves bajan menos y el nivel real disminuye en cuanto hay ruido alrededor, de modo que un metro ruidoso vuelve a imponerse. También hay fugas de sonido a volumen elevado: las personas cercanas perciben un hilo de música. La sujeción se realiza mediante un gancho flexible para la oreja, una banda para la nuca o una diadema ligera, diseñada para mantenerse en su sitio al caminar o correr, a menudo con certificación de resistencia al sudor y la lluvia. La conexión es casi siempre por Bluetooth, con micrófono para llamadas y estuche de carga en los modelos con dos auriculares. Para aislarse por completo del mundo exterior, los auriculares intraauriculares siguen siendo la opción opuesta, con su almohadilla que sella el conducto. Una fuente cuidada sigue siendo útil para el sonido portátil, ya sea un reproductor audiophile o un DAC portátil conectado al teléfono.

HomeCineSolutions
Cargando