Gaetan
Producto de calidad. Responde a la demanda.
Comentario del 2 de septiembre de 2024 — Experiencia del 22 de agosto de 2024
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Sonos propone con este pack la asociación de su barra de sonido de entrada, la Ray, y del subwoofer Sub Mini. Esta configuración pretende aportar una base sonora sólida a espacios pequeños, manteniendo a la vez la sencillez de instalación propia del ecosistema de la marca californiana. La Ray apuesta por un formato reducido y una conectividad sin HDMI, mientras que el Sub Mini completa el espectro con graves que descienden hasta 25 Hz.
La Sonos Ray mide 559 mm de largo por apenas 95 mm de fondo, lo que la convierte en la barra más compacta del catálogo de la marca. Su chasis mate alberga cuatro amplificadores de clase D que alimentan un sistema acústico de dos vías: dos tweeters centrales dedicados a los agudos y dos altavoces de medios-graves respaldados por un puerto bass-reflex. Esta arquitectura busca proyectar el sonido hacia delante manteniendo una presencia visual discreta bajo un televisor.
La elección de la conectividad óptica en lugar de HDMI refleja el posicionamiento de este modelo. La Ray acepta flujos PCM estéreo, Dolby Digital 5.1 y DTS Digital Surround a través de su entrada óptica, pero no gestiona formatos de audio avanzados como Dolby Atmos. Esta limitación técnica viene acompañada de una ventaja práctica: la barra funciona con cualquier televisor que disponga de salida óptica, incluidos los modelos más antiguos sin conexión HDMI ARC.
Sonos ha integrado controles táctiles en la parte superior del chasis, que permiten controlar la reproducción, el volumen y el cambio de fuente sin mando a distancia. Un receptor de infrarrojos también responde a las órdenes del mando del televisor, simplificando así el uso cotidiano. La red Wi‑Fi 802.11n y AirPlay 2 abren la puerta al streaming de audio desde servicios musicales compatibles con la aplicación Sonos.
El subwoofer Sub Mini retoma los principios acústicos del Sub clásico en un volumen reducido a la mitad. Sus dimensiones cilíndricas de 305 mm de altura esconden dos woofers de 15 cm montados cara a cara, una configuración que teóricamente anula las vibraciones mecánicas del cajón. Esta disposición, asociada a un recinto hermético, limita la distorsión armónica y permite una extensión en frecuencia hasta 25 Hz según los datos del fabricante.
Dos amplificadores de clase D pilotan de forma independiente cada altavoz. El procesamiento digital de la señal ajusta automáticamente la respuesta en función del contenido y de los ajustes realizados en la aplicación Sonos. El usuario dispone de parámetros manuales para dosificar la intensidad de los graves, mientras que la función Trueplay analiza la acústica de la sala mediante el micrófono de un iPhone para adaptar la reproducción. Esta calibración automática sigue siendo exclusiva de iOS, una limitación técnica que perdura desde los inicios de esta tecnología en Sonos.
El Sub Mini se conecta de forma inalámbrica a la Ray gracias a la red mallada propietaria de Sonos. No hay ningún cable que una ambos dispositivos, salvo sus respectivos cables de alimentación. El subwoofer puede colocarse en vertical u horizontal según la distribución de la sala, y su acabado mate combina con el de la barra.
La asociación Ray + Sub Mini transforma sensiblemente la restitución sonora respecto a la barra en solitario. Los altavoces de 15 cm del subwoofer se encargan de las frecuencias bajas, liberando los medios‑graves de la Ray, que pueden concentrarse en los registros medios. Este reparto mejora la claridad de los diálogos y la definición de los efectos sonoros en películas y series.
El modo de mejora de voz ajusta la curva de respuesta para resaltar las voces, útil cuando la mezcla de audio prioriza la banda sonora musical. El modo noche comprime la dinámica, reduciendo la diferencia entre los pasajes silenciosos y las escenas ruidosas sin molestar al entorno. La ecualización personalizable ofrece tres bandas de ajuste (graves, medios, agudos) accesibles desde la aplicación móvil.
Sonos ha cimentado su reputación en la facilidad de uso de su ecosistema multisala. La Ray y el Sub Mini se integran de forma natural en esta lógica: añadir altavoces Sonos adicionales permite crear una configuración surround inalámbrica, mientras que agrupar varios dispositivos autoriza la reproducción sincronizada en diferentes estancias. Esta modularidad progresiva constituye uno de los argumentos centrales de la marca frente a los sistemas de cine en casa tradicionales.
¿El pack Ray + Sub Mini gestiona Dolby Atmos?
No, la conectividad óptica de la Ray limita los formatos de audio compatibles a Dolby Digital 5.1, DTS Digital Surround y PCM estéreo. Para disfrutar de Dolby Atmos, hay que optar por las barras Sonos Arc o Beam equipadas con HDMI eARC.
¿Se puede usar el Sub Mini con otras barras Sonos?
Sí, el Sub Mini se empareja de forma inalámbrica con todas las barras de sonido Sonos actuales: Ray, Beam (Gen 2) y Arc. También funciona con los altavoces Era 300 y 100 configurados en pareja estéreo.
¿Es imprescindible la función Trueplay?
No, la Ray y el Sub Mini funcionan correctamente sin la calibración Trueplay. Sin embargo, esta función afina la respuesta acústica según tu sala y la posición de los altavoces. Requiere un dispositivo iOS para el análisis inicial, pero los ajustes permanecen activos incluso utilizando después la aplicación de Android.
¿Es obligatorio conectar la Ray por Wi‑Fi?
No, un puerto Ethernet permite una conexión por cable al router, recomendada para estabilizar el streaming de audio en alta resolución. El Wi‑Fi sigue siendo necesario para la comunicación inalámbrica con el Sub Mini y los posibles altavoces surround añadidos.
La Sonos Ray apunta principalmente a reemplazar los altavoces a menudo muy mediocres de un televisor, con una conexión sencilla (puerto óptico), en un formato ultra compacto y discreto.
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Comentario del 2 de septiembre de 2024 — Experiencia del 22 de agosto de 2024