Presentación
La nave insignia de la gama GLE perpetúa una línea nacida en 1979. En aquella época, los GLE 50, 70 y 100 de Canton estaban entre los altavoces más codiciados de Europa. Con esta generación S2, el fabricante alemán retoma por completo el diseño: nuevos altavoces, nuevo tweeter, nueva estética. La GLE 100 S2 se sitúa en la cima de la serie con sus 1,15 m de altura, dos woofers de 22 cm y 33 kg en la báscula.
Altavoces completamente rediseñados
Canton ha desarrollado para esta serie una nueva familia de transductores denominada ATB (Aluminium Titanium Black). Las membranas combinan titanio y aluminio para aunar ligereza y rigidez, dos cualidades a veces contradictorias en acústica. Cuanto más ligera es una membrana, mejor sigue los impulsos musicales rápidos; cuanto más rígida es, menos se deforma bajo la presión acústica.
La GLE 100 S2 incorpora dos woofers ATB de 22 cm alojados en una caja bass reflex de tamaño generoso. Estas dos unidades se reparten el trabajo de los graves hasta los 170 Hz, donde toma el relevo un altavoz de medios dedicado de 17,4 cm, también equipado con una membrana ATB. Este altavoz de medios dispone de su propio volumen cerrado dentro del recinto, una separación que evita interferencias con los movimientos de aire generados por los woofers.
El tweeter AB (Aluminium Black) de 2,5 cm completa el conjunto. Su cúpula de aluminio se asocia con un waveguide (guía de ondas) que controla la dispersión en los agudos. El objetivo: ampliar la zona de escucha y mantener un equilibrio tonal coherente incluso fuera del eje central. La respuesta en frecuencia anunciada alcanza los 40 kHz, un valor que el oído humano no percibe directamente pero que puede influir en la reproducción de los transitorios y los armónicos en la parte alta del espectro audible.
Suspensiones Wave y chasis de policarbonato
Las suspensiones periféricas de los altavoces utilizan la tecnología «triple-folded wave surround»: un borde plegado en tres capas que permite grandes excursiones manteniendo la membrana centrada. Este tipo de suspensión favorece un comportamiento lineal en todo el recorrido del cono, con un retorno preciso a la posición de reposo.
Los chasis que sostienen los altavoces están moldeados en policarbonato reforzado. Este material tiene la ventaja de ser a la vez rígido e insensible a las variaciones térmicas, a diferencia de ciertos chasis metálicos que pueden deformarse ligeramente con las subidas de temperatura tras una escucha prolongada a alto nivel.
El filtrado entre las tres vías se realiza a 170 Hz y 3200 Hz. Estas frecuencias de corte sitúan el altavoz de medios en una franja central donde se concentran la mayor parte de las voces y la mayoría de los instrumentos acústicos.
Cuatro acabados y rejillas magnéticas
El altavoz está disponible en blanco, negro, makassar (una madera exótica con vetas estriadas) y nogal. Los paneles frontales están lacados con un acabado satinado, un tratamiento intermedio entre mate y brillo que limita los reflejos sin parecer apagado.
Las rejillas de tela se fijan magnéticamente en el frontal. Su forma ovalada con esquinas redondeadas confiere al altavoz una silueta distintiva cuando están colocadas. Canton indica que su impacto acústico sobre el tweeter es mínimo, lo que deja la posibilidad de utilizarlas o no según las preferencias estéticas.
Con 24 cm de ancho, 115 cm de alto y 39 cm de fondo, las proporciones siguen siendo esbeltas a pesar del importante volumen interno. Cuatro pies integrados en la base garantizan la estabilidad sobre el suelo.
Alta sensibilidad para mayor polivalencia
La sensibilidad medida de 90,5 dB (2,83 V a 1 m) sitúa a la GLE 100 S2 entre los altavoces fáciles de alimentar. Un amplificador de potencia modesta basta para alcanzar niveles sonoros confortables. La potencia admisible de 200 W en continuo (380 W de pico) también permite utilizar electrónicas más musculosas sin riesgo para los altavoces.
La impedancia nominal de 4 a 8 ohmios indica variaciones según la frecuencia. La mayoría de los amplificadores hi-fi modernos gestionan estas cargas sin dificultad, pero los modelos muy antiguos o de gama de entrada agradecerán funcionar en la posición de 4 ohmios si existe.
Integración en un sistema multicanal
La serie GLE S2 incluye altavoces centrales (GLE 50 S2), compactos para la parte trasera (GLE 30 S2) e incluso una versión con módulo Dolby Atmos integrado (GLE 90 AR S2). Un subwoofer Power Sub 12 S2 completa la gama para las bajas frecuencias. El conjunto comparte la misma firma estética y las mismas tecnologías de altavoces.
Canton también ofrece el Smart Amp 5.1, un amplificador compacto con decodificación multicanal y streaming integrado. Esta combinación permite montar una instalación de cine en casa sin pasar por un amplificador AV tradicional, con un tamaño reducido.
Documentación
Inglés
Características técnicas
Tipo y diseño
- Tipo: altavoz de columna (floorstanding)
- Principio: 3 vías, bass reflex
Potencia y rendimiento
- Potencia nominal: 200 W
- Potencia musical: 380 W
- Respuesta en frecuencia: 20 – 40000 Hz
- Frecuencias de corte: 170 Hz / 3200 Hz
- Impedancia: 4 – 8 Ω
- Sensibilidad (2,83 V / 1 m): 90,5 dB
Altavoces
- Woofer: 2 × 22 cm Aluminium Titanium Black (ATB) Wave
- Medio: 1 × 17,4 cm Aluminium Titanium Black (ATB) Wave
- Tweeter: 1 × 2,5 cm Aluminium Black (AB)
Dimensiones y peso
- Dimensiones (An × Al × Prof): 24 × 115 × 39 cm
- Peso: 33 kg
Puntos fuertes
- Volumen sonoro enorme: ideal para estancias grandes y cine en casa envolvente
- Graves potentes y medios equilibrados: precisión y detalle en todo el espectro
- Tecnología ATB / AB: rigidez máxima para una reproducción fiel y dinámica
- Diseño moderno e intemporal: paneles frontales lacados y rejillas magnéticas
- Gran versatilidad: alta fidelidad de gama alta, cine en casa, grandes instalaciones de audio
Preguntas frecuentes
¿Qué superficie de sala puede cubrir la GLE 100 S2?
Con una respuesta en frecuencia que desciende hasta 20 Hz y una sensibilidad de 90,5 dB, este altavoz llena sin dificultad salas de 30 a 50 m². En espacios más grandes, la adición de un subwoofer puede reforzar la solidez en el extremo grave, pero no es obligatorio.
¿Qué tipo de amplificador elegir?
Un amplificador integrado que entregue entre 50 y 150 W por canal a 4 ohmios constituye un buen punto de partida. La alta sensibilidad del altavoz implica que no es necesario apuntar a potencias desmesuradas. La calidad de la etapa de salida cuenta más que los vatios anunciados.
¿Las rejillas de tela degradan el sonido?
Canton afirma que el impacto es mínimo en los agudos. En la práctica, algunos oyentes prefieren escuchar sin las rejillas para maximizar la transparencia del tweeter, mientras que otros no perciben una diferencia significativa. Es una cuestión de sensibilidad personal y de la acústica de la sala.
¿En qué se diferencia de la GLE 90 S2?
La GLE 90 S2 mide 105 cm de alto frente a los 115 cm de la GLE 100 S2, con woofers de 19,2 cm en lugar de 22 cm. La diferencia se traduce en una extensión de graves ligeramente menor y un volumen sonoro máximo más limitado. La GLE 100 S2 sigue siendo preferible para salas grandes o escucha a alto volumen.
¿Es necesario un período de rodaje?
Las suspensiones de los altavoces nuevos pueden necesitar unas cuantas decenas de horas de uso antes de alcanzar su flexibilidad óptima. Este «rodaje» suele ser perceptible en los graves, que ganan en amplitud tras las primeras sesiones de escucha.
- Eco-contribución incluida en el precio de venta.
- Referencia del fabricante: 04543
- GTIN / EAN: 4010243045436








