Cable XLR Audioquest Red River
Conectar un convertidor a un amplificador de potencia en balanceado requiere tres conductores: la señal positiva, la señal negativa y una masa propia. Muchos cables prescinden del tercero y asignan esta función al blindaje. Audioquest rechaza este atajo en toda su gama XLR, cuyo Red River abre el catálogo con cobre macizo tratado superficialmente y conectores ensamblados sin soldadura.
Tres conductores en lugar de dos
El principio de la conexión balanceada se basa en una resta. El dispositivo receptor recibe la misma señal dos veces, en fase y en contrafase, y después resta una de la otra. Los parásitos captados durante el recorrido son idénticos en ambas líneas y desaparecen en el momento de esta resta. El mecanismo presupone que ambos recorridos sean eléctricamente equivalentes; de lo contrario, el rechazo de perturbaciones se degrada.
Precisamente ahí interviene la geometría Triple Balanced del Red River. Un blindaje utilizado como conductor de retorno no tiene ni la sección ni la impedancia del hilo que transporta la señal: las dos vías se vuelven asimétricas. Por tanto, el cable separa las funciones con dos conductores de señal idénticos, un conductor de masa dedicado y un blindaje que solo sirve para blindar. La misma construcción se emplea en las versiones RCA de la serie, donde aporta sobre todo una masa independiente de la pantalla.
Cobre macizo con superficie alisada
Cada conductor es un hilo único y no un trenzado. En un cable multifilar, los hilos se tocan de forma irregular y la corriente salta de uno a otro según las zonas de oxidación, algo que Audioquest considera una fuente de distorsión dinámica. El cobre elegido, denominado Perfect Surface Copper, es un cobre poco oxidado cuya superficie se protege en cada etapa del trefilado. El argumento se basa en el efecto pelicular, cuya magnitud sigue siendo modesta a frecuencias de audio en un conductor de pequeña sección: conviene señalar este matiz, aunque el proceso garantiza además una apreciable regularidad de fabricación.
Los conductores también están orientados según un sentido determinado por la marca, que indica elegirlo mediante escucha lote por lote en lugar de a partir de una medición publicada. Hay flechas en los conectores. En XLR, la cuestión se resuelve por sí sola: el conector hembra del cable se acopla a la salida macho de la fuente, el conector macho entra en la entrada hembra del amplificador y el sentido de circulación queda así impuesto mecánicamente.
Evitar que los parásitos alcancen la masa
Cubrir un cable al cien por cien con una pantalla metálica no resulta caro. El problema es qué ocurre con la energía captada: un blindaje convencional la deriva hacia la masa del aparato, que sirve de referencia para toda la electrónica posterior. Modular esta referencia equivale a modular la propia señal.
El sistema de disipación de Audioquest añade una capa metálica que absorbe y refleja parte de las perturbaciones de radiofrecuencia antes de que alcancen la capa conectada a masa. En una sala llena de routers, reguladores de iluminación y fuentes de alimentación conmutadas, esta contaminación de alta frecuencia es permanente. Sin embargo, un cable no resolverá un bucle de masa ni un zumbido relacionado con la instalación eléctrica: son dos problemas diferentes, aunque la conexión balanceada ayuda a prevenirlos.
Un aislamiento rígido expandido con nitrógeno
Cualquier material en contacto con un conductor forma parte del circuito y se comporta como un mal condensador: almacena algo de energía y la devuelve con retraso. El aislamiento Hard Cell Foam inyectado con nitrógeno sustituye parte del plástico por bolsas de gas, que prácticamente no absorben nada.
La rigidez de esta espuma cumple un segundo objetivo, explicado con menos frecuencia: mantener constante la separación entre los conductores a lo largo de todo el recorrido. Una geometría que cambia implica una impedancia característica variable. La contrapartida se aprecia durante la instalación, con una cubierta más firme que la de un cable flexible básico, algo que debe tenerse en cuenta cuando las tomas están cerca de una pared o al fondo de un mueble estrecho.
Conectores prensados en frío
La soldadura introduce un metal de aporte, normalmente una aleación de estaño-plomo o estaño-plata, cuyas cualidades de conducción no tienen nada que ver con las del cobre que une. Audioquest prescinde de ella y utiliza un prensado a alta presión que aplasta mecánicamente el conductor contra el contacto. Los contactos están chapados en oro, un material que no se oxida y conserva su resistencia de contacto tras repetidas reconexiones.
Otra elección de fabricación: los cuerpos de masa están estampados en lugar de mecanizados a partir de un bloque. La marca ve en ello la libertad de elegir un metal por sus cualidades eléctricas y no por su facilidad de mecanizado. El cierre del conector XLR, por su parte, sigue siendo la ventaja mecánica del formato frente al RCA, ya que el conector no puede soltarse bajo el peso del cable.
Dónde encuentra su lugar esta conexión
El uso más habitual conecta una fuente de nivel de línea, convertidor, reproductor de red o reproductor de CD, a un amplificador integrado o un preamplificador. Después está la conexión del preamplificador al bloque de potencia, la que a menudo atraviesa la sala y en la que el rechazo de perturbaciones tiene mayor importancia. Los altavoces activos y los monitores de estudio, casi todos equipados con entradas XLR, entran en el mismo ámbito.
Hay un punto que conviene comprobar antes de pasar de RCA a XLR: la presencia de una toma de tres pines no garantiza que el aparato sea realmente balanceado internamente. Algunos modelos convierten la señal justo detrás del conector, en cuyo caso el beneficio se limita al bloqueo mecánico y al rechazo de parásitos a lo largo del cable. El cambio también se nota en el nivel sonoro, ya que la norma XLR proporciona habitualmente seis decibelios más que RCA: el volumen percibido cambia con el mismo ajuste.
El primer escalón de la gama XLR
El Red River ocupa la posición de entrada en el catálogo balanceado de la marca. Por encima, el Mackenzie adopta cobre PSC+ y un sistema de disipación más elaborado, el Yukon continúa esta progresión, y después llegan las series Black Beauty, Pegasus, ThunderBird y Dragon, cuyos precios cambian de orden de magnitud. La serie Rivers reúne los tres primeros, con una lógica común: la geometría de tres conductores y el prensado en frío están presentes desde el primer modelo; la evolución se centra principalmente en la calidad del metal y en la sofisticación del tratamiento del ruido.