Marc
¡Producto de estética muy bonita! ¡Fácil de integrar! ¡Sonido bastante prodigioso dadas las dimensiones reducidas, ofreciendo un volumen de graves sorprendente!
Comentario del 16 de febrero de 2026
Cinco años después de la serie TMicro, Piega renueva su gama de entrada con la serie Ace. La Ace 50 es su modelo estrella: una columna de apenas 14 cm de ancho, revestida de aluminio y coronada por el tweeter de cinta AMT que ha forjado la reputación de la marca suiza. Detrás de esta silueta esbelta se esconde un sistema de tres vías capaz de rivalizar con cajas acústicas mucho más imponentes.
El diseñador Stephan Hürlemann ha concebido la Ace 50 partiendo de una convicción sencilla: es la música la que debe vestir la sala, no el altavoz. El recinto de aluminio extruido adopta un perfil ovalado de tan solo 14 cm de anchura por 16 cm de profundidad, sin tornillos visibles ni aristas vivas. Esta forma redondeada no es solo estética: absorbe con mayor eficacia las reflexiones internas y elimina las ondas estacionarias que colorean el sonido en los recintos rectangulares clásicos.
La elección del aluminio en lugar del MDF tradicional permite reducir el grosor de las paredes manteniendo una elevada rigidez. A igualdad de dimensiones exteriores, la Ace 50 dispone por tanto de un volumen interno superior al de una caja de madera, lo que favorece la extensión en graves. La base circular de 25 cm de diámetro, atornillada a un pilar central, eleva ligeramente la columna y refuerza su perfil estilizado.
La gama se ofrece en tres acabados: aluminio natural (plata), aluminio anodizado negro o lacado blanco brillante. Cada versión incluye una rejilla de tela a juego que se integra armoniosamente con el perfil redondeado del altavoz.
Pese a su delgadez, la Ace 50 funciona en configuración de tres vías, una arquitectura que suele encontrarse en columnas bastante más voluminosas. Los ingenieros Daniel Raimann y Roger Kessler han rediseñado por completo los transductores para esta nueva generación.
Los dos altavoces MDS-B de 120 mm situados en la parte inferior trabajan en paralelo en un volumen bass‑reflex con puerto frontal. Esta disposición permite una colocación relativamente cercana a las paredes sin un exceso de refuerzo en graves. Piega anuncia una potencia acústica prácticamente doble respecto a la TMicro 60 en la zona de bajas frecuencias, lo que se traduce en unos graves más amplios y mejor controlados.
El tercer altavoz MDS de 120 mm, instalado justo debajo del tweeter, opera en una cámara sellada y se encarga de las frecuencias medias hasta alrededor de 4 kHz. Esta separación de funciones permite que cada transductor funcione en su rango óptimo, limitando la distorsión y mejorando la coherencia del registro vocal.
El nombre Piega procede del italiano «pli» (pliegue), en referencia directa a la tecnología de tweeter que caracteriza a la marca desde sus inicios. El AMT-1 (Air Motion Transformer) utiliza una membrana plegada de 24 × 36 mm asociada a un motor magnético de neodimio de alta pureza.
A diferencia de los tweeters de cúpula que desplazan el aire de forma pistonada, el AMT comprime y expulsa el aire mediante el movimiento de plegado de su membrana. Esta mecánica proporciona una respuesta transitoria rápida y una distorsión particularmente baja. La respuesta se extiende hasta 40 kHz, lo que hace que la Ace 50 sea compatible con archivos de audio en alta resolución.
El frontal estrecho del altavoz también contribuye a la escena sonora: al reducir las reflexiones parásitas alrededor de los transductores, permite que el sonido se desprenda de forma natural del recinto y proyecte una imagen estéreo amplia, incluso cuando los altavoces se colocan cerca el uno del otro.
La Ace 50 se adapta a amplificadores que entreguen entre 20 y 150 vatios sobre 4 ohmios. Su sensibilidad de 90 dB/W/m la hace poco exigente: un amplificador integrado de gama media basta para aprovecharla correctamente. Es adecuada para estancias de superficie media —salones, despachos, dormitorios— y puede funcionar sin subwoofer en la mayoría de configuraciones.
Para instalaciones de cine en casa, la Ace 50 se combina con la caja central Ace Center y los satélites Ace 30, que comparten los mismos transductores y la misma firma sonora. También existe una versión inalámbrica, Ace 50 Wireless, que integra amplificación y conectividad de red.
Su contenido peso de 12 kg y una altura de algo más de un metro facilitan la manipulación y la instalación, mientras que la base circular asegura una estabilidad correcta sobre suelos planos.
Como la mayoría de cajas acústicas con transductores nuevos, la Ace 50 se beneficia de unas cuantas decenas de horas de escucha para que las suspensiones de los altavoces se ablanden. El registro grave gana entonces en amplitud y los agudos pierden su ligera rigidez inicial.
Sí, aunque Piega las diseña para que permanezcan montadas. Se insertan en el perfil de aluminio y deben desencajarse con cuidado utilizando una herramienta plana y fina. La mayoría de usuarios las dejan instaladas.
La Ace 50 dispone de bornes multiconector que aceptan bananas, horquillas o cable pelado. Un cable de sección de 2,5 a 4 mm² es adecuado para longitudes inferiores a 5 metros.
No. El recinto de aluminio se mantiene frío al tacto incluso tras varias horas de escucha a volumen elevado. Es una característica propia de las cajas con recinto metálico.
Sí, siempre que el amplificador admita una carga de 4 ohmios. Algunos amplificadores a válvulas antiguos o de entrada de gama están diseñados únicamente para 8 ohmios; compruebe las especificaciones antes de la compra.
El puerto bass‑reflex frontal limita el refuerzo excesivo de graves cuando se coloca cerca de la pared. Un espacio de 10 a 30 cm suele ser suficiente para obtener un equilibrio tonal correcto.
Marc
¡Producto de estética muy bonita! ¡Fácil de integrar! ¡Sonido bastante prodigioso dadas las dimensiones reducidas, ofreciendo un volumen de graves sorprendente!
Comentario del 16 de febrero de 2026