Un reproductor que solo tiene salida RCA frente a un amplificador que solo acepta XLR, o un cable balanceado que querríamos conservar en una entrada no balanceada: cuando un equipo evoluciona, los dos estándares suelen acabar cruzándose. Cardas ensambla a mano, en su taller de Bandon (Oregon), un par de adaptadores que conecta ambos mundos. Cada adaptador combina un conector XLR Neutrik con un conector RCA fabricado por la propia marca.
Un conector Neutrik y un conector Cardas
En el lado XLR, Cardas recurre a Neutrik, fabricante suizo cuyos conectores son la referencia en el ámbito profesional por su resistencia mecánica y su sistema de bloqueo. En el lado RCA, el conector procede de los talleres de Cardas. Su cuerpo es de latón con un alto contenido en cobre, una aleación no magnética: no hay ningún metal ferroso en el recorrido de la señal. Las superficies de contacto reciben un baño de plata recubierto de rodio. La plata conduce muy bien la corriente, y el rodio, un metal duro de la familia del platino, la protege de la oxidación y del desgaste causado por las conexiones repetidas. En el interior, los dos conectores están unidos mediante el cableado interno de la marca y soldados con la aleación Quad-Eutectic, una soldadura propia de bajo punto de fusión.
Cuatro configuraciones según el sentido de la conexión
Un conector macho lleva los pines o la espiga central, y un conector hembra los recibe. El adaptador está disponible en cuatro combinaciones: RCA hembra a XLR macho, RCA hembra a XLR hembra, RCA macho a XLR macho y RCA macho a XLR hembra. Para elegir, basta con observar qué se conectará a cada lado. Una versión RCA hembra a XLR macho, por ejemplo, recibe el extremo de un cable RCA y se conecta directamente a la entrada XLR de un amplificador. Una versión RCA macho a XLR hembra hace lo contrario: se conecta a una toma RCA y recibe el conector macho de un cable XLR.
El cableado interno de los pines XLR
Una toma XLR tiene tres pines: el pin 1 para la masa, el pin 2 para la señal y el pin 3 para una copia invertida de esa señal. Un conector RCA solo tiene dos contactos, la espiga central y el anillo de masa. En el adaptador Cardas, el pin 2 se conecta a la espiga central y el pin 1 a la masa del RCA. El pin 3 está conectado a masa en tres de las cuatro versiones. En la versión RCA hembra a XLR hembra, queda al aire, sin conexión.
Esta conversión tiene consecuencias que conviene conocer. La conexión pasa a ser no balanceada, y desaparece el rechazo de interferencias propio de una conexión XLR de extremo a extremo. Cuando un aparato con salida XLR alimenta una entrada RCA, solo se aprovecha una mitad de la señal balanceada, lo que se traduce en un nivel aproximadamente 6 dB inferior: basta con subir un poco el volumen. Por último, conectar a masa el pin 3 de una salida balanceada no supone ningún problema para la mayoría de los aparatos, pero algunos circuitos de salida no lo toleran bien. El manual del aparato fuente sigue siendo la mejor forma de comprobarlo.
Adaptador o cable específico, según la duración de la instalación
La propia Cardas recomienda reservar sus adaptadores para usos temporales: una prueba de un aparato, una solución de emergencia, una configuración provisional. Si la combinación RCA/XLR va a ser duradera, un cable de interconexión terminado en RCA en un extremo y en XLR en el otro evita dos puntos de contacto adicionales, y todos los cables de interconexión Cardas pueden pedirse con esta configuración. La marca también recuerda que un aparato dotado de tomas RCA tanto de salida como de entrada se beneficia de mantener la conexión RCA: recurrir a un adaptador para utilizar una entrada XLR no aporta nada. Por último, hay que tener en cuenta el peso. Un conector XLR y su cable pesan más que un simple conector RCA, y el conjunto ejerce palanca sobre la toma RCA del aparato. Dejar un poco de holgura en el cable y sujetarlo detrás del mueble protege la soldadura de la toma.