Auriculares planares
Un auricular planar (con transductor magnético planar) sustituye el pequeño domo de los auriculares clásicos por una membrana muy fina y ligera, tensada en plano, sobre la que se imprime un circuito conductor. Situada entre filas de imanes, esta membrana se pone en movimiento en toda su superficie, y no desde una bobina central como en un altavoz dinámico. La diferencia se aprecia en el control de los graves y la limpieza de los transitorios: la membrana arranca y se detiene rápidamente, con poca distorsión, lo que proporciona unos graves firmes y ataques nítidos sin arrastre. La mayor superficie emisora también distribuye la presión de forma uniforme, de ahí una escucha coherente de un extremo a otro del espectro. Estas cualidades tienen un coste físico. El motor magnético aumenta el peso de los auriculares, que requieren una buena sujeción y una diadema bien repartida para seguir siendo cómodos durante largos periodos. La sensibilidad suele ser menor que en un modelo dinámico: una fuente de teléfono rara vez es suficiente, y su potencial se revela con un amplificador de auriculares o un DAC capaz de suministrar corriente. La mayoría adopta un diseño abierto, con una escena amplia pero sin aislamiento, pensado para escuchar tranquilamente en casa más que durante los desplazamientos. Para aprovechar al máximo este tipo de auriculares, un amplificador o DAC portátil aporta la corriente que le falta al teléfono; la familia completa de auriculares con cable reúne los modelos abiertos y cerrados, y toda la selección figura en los auriculares hi-fi y de botón.























